Decorar una habitación infantil desde el Feng Shui.

Escrito por - febrero 10, 2020



¡Hola de nuevo!

¡Ya estoy de vuelta en el blog!
A tope de energía para sacar al menos dos entradas al mes, si mi organización me lo permite.

Tenía muchas ganas de volver y de escribir este post que prometí hace tiempo.
En diciembre asistí a un taller sobre Feng Shui enfocado a las habitaciones infantiles, tengo que decir que me encantó y me pareció de lo más práctico y útil. El Feng Shui siempre me había llamado la atención pero tan solo conocía lo que se suele hablar de él, los típicos tópicos, nada más lejos de la realidad.
En ese taller aprendí lo que esta técnica milenaria puede hacer por nosotros y por nuestro bienestar a todos los niveles. No me voy a poner en plan experto a definir lo que es el Feng Shui por que no lo soy, pero sí que te voy a contar mi experiencia a nivel de usuario, que es lo que nos interesa.

Para entender un poco el Feng Shui podríamos utilizar un símil. Se podría decir que el Feng Shui funciona como una balanza que equilibra la energía de tu entorno para que sea lo más favorable hacia ti y tu familia. Puede que sin darte cuenta pongas un peso extra a un lado y que eso esté afectando a tu bienestar. Si cumples ciertas leyes puedes ayudar que el equilibrio haga su magia y de gustito estar en casa, y si eso es así, todo lo demás fluye que da solo.

De forma particular, si analizamos la habitación infantil tendríamos que tener en cuenta varias cosas:

1. Las habitaciones infantiles tienen la peculiaridad de ser "multiusos". En ellas se juega, se estudia, se descansa y se duerme. Deberíamos elegir una faceta para su habitación y centrarnos en ella y si no es posible diferenciar áreas dentro de ella bien delimitadas. Por ejemplo, hay colores que incitan a la actividad y a la energía como el naranja, para una zona de juego está bien, pero si lo que quieres es favorecer un buen descanso no sería el apropiado.

2. Para que un niño crezca bien debemos dejar que la energía fluya y no se estanque. Esto requiere de mover cosas, renovar, donar, quitar... Para un salón 5 años no es nada, pero para una habitación infantil es muchísimo tiempo. Los niños crecen muy deprisa y necesitamos adaptar su entorno a la misma velocidad.

3. A veces lo organizamos todo a nuestro interés pero al peque le gusta jugar en otro sitio, o leer donde menos te esperas. La intuición de los niños funciona mucho mejor que la nuestra, si eligen un rincón es porque se sienten seguros, lo debemos respetar.

4. Es bueno que ellos participen en las decisiones relacionadas con la decoración de su cuarto. Estar rodeado de cosas con las que te sientes a gusto favorece todo lo demás.

Teniendo en cuenta esto, vamos con algunas recomendaciones. Vamos a clasificarlas según la función del cuarto: como zona de dormir o de estudio.


Cuarto para dormir.

Para esta zona necesitaríamos energía "YIN", la que favorece el descanso. Esta energía la conseguimos gracias a los colores suaves, un ambiente acogedor, la oscuridad, el silencio, etc.
Cabe resaltar todo lo que tiene que ver con la cama:


  • En cuanto a su orientación. Si trazamos una línea imaginaria entre la puerta de entrada a la habitación y la ventana, esta línea no puede pasar por la cabecera de la cama.
  • El cabecero debe apoyar en una pared sólida. No en una ventana o al aire. Tampoco en paredes por las que baje alguna tubería de agua.
  • La mesilla de noche no debe estar nunca por encima del nivel de la cabeza.
  • Evitar colocar la cama bajo la ventana.
  • No colocar estanterías en la pared donde va el cabezal, ni decoración con aristas que apunten hacia la cabeza.
  • Las vigas tampoco son apropiadas, se pueden tapar con telas. 
  • Las camas si son de madera mucho mejor.
  • Los colores de las paredes y de la decoración mejor en tonos suaves.
  • Si existe algún elemento que no podemos cambiar siempre se puede disimular con telas, guirnaldas de luces, plantas etc.

Cuarto para estudiar.

En este caso necesitamos Yin y Yang ya que es necesaria la tranquilidad pero también algo de activación para el estudio.
  • Para estimular el estudio curiosamente la pared no debe ser blanca.
  • El escritorio no debería estar mirando hacia la pared, pero tampoco situarse con la espalda pegada. Lo ideal es poner la mesa dejando un  espacio libre delante de ella para poder descansar la vista y poder mirar "a lo lejos". 
  • Aun así si ellos buscan otro hueco donde estudiar es bueno dejarles, ellos tienen mejor intuición para eso que nosotros.

Estos son unos apuntes básicos y alguna pincelada de todo lo que aprendí ese día, el Feng Shui es mucho más.

Hubo algo que Kirstin dijo y que jamás olvidaré, algo así como que estamos conectados con todo lo que nos rodea, nos une un hilo imaginario. Cuantas más cosas tienes, menos libertad de movimiento,  más limitado te sientes. Hay que desprenderse de cosas. Donar, regalar o reciclar lo que no nos sirve nos hace sentir mucho mejor, y eso lo he comprobado al 100 por 100.

Así que ya sabes, toma consciencia de todo aquello que te sobra, que no te aporta o que te molesta en casa. Deshazte de ello y rodéate de cosas bonitas y que te resulten agradables. Palabra de Feng Shui y de Vanesa que el ambiente en el hogar mejora.

Si te ha picado el gusanillo del Feng Shui y quieres aprender más te recomiendo que te des un paseo por el blog de Kirstin El arte de habitar te aseguro que engancha.

Nos leemos en dos semanas.

Gracias por estar ahí, 

Vanesa.






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