Felicidad y orden en casa. 5 trucos mágicos que te darán más calma.

Escrito por - marzo 25, 2019

Tu casa es tu templo, tu rincón de paz. Vuelves a ella con ganas después del trabajo, te imaginas tumbada en tu sofá viendo una peli tranquila y te da hasta un cosquilleo de felicidad al pensarlo. 
Pero luego llega la realidad, que no tienes tiempo ni para disfrutar de tu hogar. Acabas tan exhausta que directamente te duermes, y si tienes tiempo te pones a recoger, limpiar, planchar... Porque mantener una casa ordenada y limpia requiere de mucho trabajo, y si además viven niños puede llegar a ser muy frustrante y un ladrón de la calma, también.

Ya hemos hablado que un aspecto fundamental dentro de la filosofía Slow es mantener tu entorno ordenado, sencillo y con pocas cosas. Pero, ¿qué pasa si para conseguir esto tengo que ir estresada? 


Curiosamente, yo ahora es cuando más tiempo tengo al estar de excedencia en mi trabajo. Mis tardes están sagradamente dedicadas a mi pequeño, lo que quiere decir que tengo cinco mañanas libres para mantener mi casa en condiciones, hacer deporte y escribir en el blog. Parece poca cosa, pero os puedo asegurar que no me da tiempo a todo lo que quiero hacer. Reflexionando mucho llegué a la conclusión de que la cosa está clara, la solución para llevar una vida más calmada no es disponer de más tiempo si no de saber gestionarlo bien. Llevo semanas pensando que no me organizo de manera eficiente y pierdo mucho tiempo en tareas simples que me impide realizar las que realmente quiero hacer. Es algo que me estaba empezando a afectar así que me he puesto manos a la obra.

Empecé a buscar blogs sobre orden en casa (qué mejor que buscar asesoramiento profesional). Y me acordé de Alicia Iglesias. A Alicia la vi por primera vez en Womprende dando una conferencia y su personalidad me cautivó (cuantas cosas ha hecho esta mujer en la vida por Diós), así que decidí echar un vistazo a su blog. En sus publicaciones puedes encontrar un montón de trucos y de información sobre orden y limpieza, empiezas a leer y ya no puedes parar. Yo he hecho un pequeño análisis de lo que en este momento debería cambiar en mi situación y he reducido toda la información en 5 simples trucos que me están cambiando la vida. Me vuelvo a levantar con ánimo y energía cada mañana y me veo capaz de hacer muchas cosas en menos tiempo que antes.

Sin más dilación, lápiz en mano y apunta, porque esto lo tienes que aplicar sí o sí:

1. Crear rutinas. 

Lo pongo primero porque se lo merece. El rey de los cambios y lo que me ha hecho sentirme mucho mejor.
A decir verdad empecé a cambiar algo mis rutinas antes de ojear el blog de Alicia, y comprobé como ella lo recomienda en casi todas sus entradas (no iba mal encaminada).

En concreto, las nuevas rutinas que he introducido y me van de perlas:

- Levantarme antes. Así de simple. Empecé por levantarme 5 minutos antes para desayunar tranquila, y ahora me levanto 45 minutos antes que me dan para meditar, hacer estiramientos, desayunar, preparar a Luca para ir al cole, hacer las camas, fregar y ordenar la cocina y hasta pasar la mopa. Todo eso antes de las 9. Para mí es todo un logro considerando que dormir es una de las cosas que más me gustan en esta vida.

- Dejar la casa recogida antes de salir por la puerta y antes de ir a dormir. En esto me estaba relajando demasiado y luego se me acumulaba la faena hasta el infinito. Simplemente gestos como plegar las mantas y colocar bien los cojines antes de acostarte (por mucha pereza que dé). Y por las mañanas, antes de irte, airear la casa y hacer las camas, recoger los cacharros de la cocina, guardar el estropajo y bayeta. Aunque no te lo creas, la sensación de ver los espacios recogidos sin cosas por el medio da mucha tranquilidad y paz mental. Con estos pequeños gestos mantienes los espacios ordenados casi sin esfuerzo, al entrar en casa da la sensación de limpieza y a mí esto me da mucha calma.

2. Planificación. 

Me he dado cuenta de que la planificación es imprescindible hasta en la limpieza. He tenido que luchar en contra de mi naturaleza de "ir sobre la marcha" porque luego voy literalmente "de culo".
Coger una libreta y hacer un plan de orden y limpieza de lunes a viernes  y otro con las tareas mensuales. Con todas las tareas que hay que hacer.
Por ejemplo, el cambio de sábanas y toallas es fijo de los viernes. Ya sé que los viernes voy a poner una lavadora de ropa blanca, con lo que me organizo el tema de la colada para ahorrar energía  no poniendo lavadoras de más.
O el tema del aseo, si me pongo dos días fijos a la semana de darle una pasada de 5 minutos (sí sí 5 minutos) me ahorro limpiarlo a fondo todas la semanas.
Planificar te ayuda a gestionar el tiempo de manera real y eficaz, y da paz mental porque no llevas mil cosas en la cabeza por hacer, que luego no haces ni la mitad con lo que te sientes culpable. No confíes en tu memoria, por que se te van a olvidar cosas y lo sabes. Si planificas bien, siendo consciente del tiempo que tardas con cada cosa serás capaz de llevar las cosas al día y no acumular tareas (mi gran punto débil, me encanta dejar para luego...).

3. Productividad my friend.

Para muchas personas limpiar es un trabajo y debería tratarse como tal. Lo que hago para tomármelo en serio es en primer lugar dejar el móvil, me pongo tiempos para mirarlo porque si no me desconcentra hasta un punto inimaginable. Por ejemplo, si llevo el móvil encima mientras estoy limpiando lo miro para comprobar si me llaman del cole de Luca y veo que me ha entrado un correo nuevo, lo abro me pongo a contestar y de paso veo las notificaciones de las redes sociales a las que también contesto, me doy una vuelta y sin comerlo ni beberlo he perdido 15 minutos de mi tiempo en esta chorrada, tiempo suficiente para limpiar los dos aseos de mi casa. Mejor dejo el móvil fuera de mi alcance durante el tiempo que esté ocupada y silencio las notificaciones (que las carga el diablo).

Los viajes a ninguna parte... ¿esto que es? pues los viajes tontos que haces por tu casa de una habitación a otra que te hacen perder muchísimo tiempo. Léase el ejemplo: estás recogiendo el salón, coges una sudadera del peque y la llevas a su habitación, por el camino recoges una pelusa y la llevas al cubo de basura, te das cuenta de que no has fregado el biberón, lo friegas, vale sigues con el tema de la sudadera, vuelves a la habitación del peque y te das cuenta que hay que plegar ropa, la pliegas y guardas y de paso organizas el cajón de los pijamas, ordenas los cuentos y te vas a apuntar a la lista de la compra pañales porque has visto que faltan, pasas por el aseo y te da un olor raro, te tiras un rato indagando y decides limpiarlo con lejía por si las moscas. Cuando te das cuenta ha pasado una hora y el salón sigue sin recoger, era la tarea que te tocaba hoy y te tienes que ir. ¿Te suena?, ¿cómo la podría haber evitado? pues dejando la dichosa sudadera en la puerta del salón colgada de la manivela y llevarla una vez que quede recogido el espacio y tenga que ir a la habitación del peque de verdad. Estos viajes a ninguna parte a mi me desorganizan muchísimo y tengo que obligarme a ser más consciente de lo que estoy haciendo, porque como ponga el piloto automático me pierdo...

4. A la caza y captura de los "agujeros negros".

Como dice Alicia en su blog, "las cosas atraen cosas". Estos "agujeros negros" se sitúan en puntos estratégicos de tu casa de fácil acceso y son los puntos en los que se acumulas cosas: papeles, pilas, gomas del pelo, chicles, pequeños juguetes y todo lo que te puedes imaginar. En mi caso son agujeros disfrazados de cestas, en las que acumulamos las cosas que no sabemos dónde guardar.
Sólo hay una manera de acabar con ellos y es eliminándolos de raíz. Te sientas y vas vaciando la cesta sin piedad, repito, sin piedad. Tiras lo que no sirve y guardas lo imprescindible para vivir, y no hay más. Luego te deshaces de la cesta o te perseguía para siempre.
Es una experiencia totalmente adictiva, una vez que eliminas una ya no puedes parar. Se te queda una paz mental y un alivio en el cuerpo que ¡engancha!. Pero ¡ojo!, que los agujeros negros vuelven y tienden a aparecer en el mismo sitio donde estaba la cesta (maldita ley de la atracción), no hay que bajar la guardia o te verás inundada otra vez de facturas viejas y publicidad caducada de Carrefour.

5. Crea un rincón mágico para ti. 

No todo va a ser pelear, ha llegado la hora de lo bonito (aunque si cambias el chip puedes llegar a disfrutar de las tareas de casa y sentir auténtica satisfacción).
Me gusta pensar que mi casa está viva, que hay que mimarla y alimentarla. No tengo muebles caros y no me gasto mucho dinero en decoración porque no quiero tener mucho apego a cosas. Me gusta cambiar, redecorar, buscar funciones a los rincones y si no me convencen los cambios pues tirar, reciclar o regalar sin dolor ni pena. Tengo en mente dos cambios en mi casa, uno es decorar la pared principal del salón, y otro, terminar de decorar el despacho nuevo. Este último es mi rincón mágico, paso mucho tiempo en el ordenador y me gusta tener el espacio bonito con cosas que me produzcan sensaciones y me remuevan por dentro. Lo que quiero conseguir es un estado inmediato de "tranquilidad" y buenas vibraciones con solo estar en estos espacios. Es algo que me ilusiona muchísimo, me pongo a pensar qué es lo que puede encajar, los colores, incluso las flores que voy a comprar. Es algo que me hacer sentir bien, y lo que  a una le hace sentir bien hay que hacerlo a menudo. Si te apetece iré compartiendo mis avances en mi rincón mágico de casa.


Hasta aquí los 5 cambios milagrosos que me están dando energía y buen rollo con las tareas del hogar.
Te aconsejo cien por cien que las pongas en práctica y verás lo rápido que acuden los pensamientos positivos y la calma.
Mi consejo es que analices tus hábitos y veas en que puedes mejorar, sé sincera contigo misma y ríete mucho de lo desastre que puedes llegar a ser, son solo eso, hábitos, y los hábitos se pueden cambiar, solo hay que ser constante. Busca ayuda si no puedes y comparte tareas con quién convivas que para eso vive en casa también.
Recuerda que menos es más, no acumules cosas y más cosas, mente despejada en casa despejada.

Y no te olvides de pasarte por el blog de Alicia www.ordenylimpiezaencasa.com, verás como cambia tu perspectiva en cuanto al orden y la limpieza en casa.

Nos leemos la semana que viene, gracias por estar ahí.

Besos,
Vanesa.

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